Falacias Lógicas

Como detectar un Argumento Deshonesto y Evitar Ser Engañado.

En un estudio realizado por una prestigiosa Universidad para probar los efectos de imagines agradables sobre la motivación laboral, se les mostró a los empleados imágenes de animalitos y hermosos paisajes durante los primeros 5 minutos de su jornada laboral.

Sorprendentemente, en el primer trimestre se vio un incremento del 10% en las ganancias y un record histórico de ganancias al final del ejercicio. De lo cual se dedujo que mostrar imágenes agradables es una excelente forma de aumentar la motivación y la productividad.

¿Cuál es su opinión del artículo que acaba de leer? ¿Cree que la conclusión es verdadera?

No debería.

El argumento contiene una serie de falacias lógicas. Si le pareció cierto, no se preocupe, el argumento contiene varias tácticas muy comunes (y efectivas) para manipular la lógica y el razonamiento. Veamos cuales son y cómo detectarlos.

Que es una Falacia Lógica.

Una Falacia Lógica es una afirmación que parece ser verdadera, pero cuando se le aplican ciertas reglas de lógica resulta falsa. Las Falacias Lógicas suelen ser usadas para engañar a que se crea algo que de otra manera no creería.

Es muy importante la habilidad de discernir entre un argumento válido o uno falso ya que es un aspecto clave del pensamiento crítico, y puede ayudar a no ser presa de los famosos fake news.

Cuando caemos víctimas de una falacia lógica corremos el riesgo de tomar decisiones que luego lamentaremos. El usar una falacia lógica en nuestros argumentos pareceremos torpes o ingenuos, o peor aún, deshonestos.

Veamos algunas de las falacias lógicas más comunes.

El caso del principio del artículo, por ejemplo, se basó en dos de las falacias lógicas más comunes:  apelar a la autoridad y una falsa inducción. 

Apelar a una Autoridad. Básicamente consiste en sustentar la afirmación en una “autoridad”, en este caso una “prestigiosa universidad”. La mención de un respaldo académico sugiere autoridad, capacidad y “expertise” y por ende que nuestro argumento está basado en un estudio riguroso. Aun en este caso donde no se mencionó que “Prestigiosa Universidad”, mencionar una universidad de verdad aumenta el efecto deseado.

Pero andar nombrando fuentes prestigiosas no alcanza. Aun en el caso que la universidad sea real y el estudio genuino, no necesariamente fundamente nuestro argumento, puede estar mal citado, sacado de contexto o contener limitaciones que socavan el punto del argumento.

Debemos intentar no apoyarnos demasiado en dala autoridad de un solo especialista ni en una sola fuente.

 

Falsas Inducciones. Una inducción falsa suele llamarse un “non sequitur”, lo que traducido del latín es “no sigue”. Esta falacia infiere que hay una relación causal entre ver imágenes bonitas y el aumento de las ganancias, cuando esta no es, ni evidente ni sustentable. Solo porque algo ocurrió justo después de otro hecho no implica que haya un vínculo causal y lógico entre ambos hechos.  En este caso no necesariamente haya relación entre visualizar imágenes agradables y el aumento de las ganancias. Puede que hayan intervenido habido otros factores en ese resultado.

También infiere que el aumento de la productividad es el resultado de un aumento de la motivación.

Resumiendo, el ejemplo no demostró ni mínimamente que, ya sea que mirar imágenes agradables tenga o no, tenga un impacto directo en la motivación y por ende la productividad.

 

La Pendiente Resbaladiza. Consiste en hacer creer que lo peor que puede llegar a pasar realmente va a pasar.

“Si permitimos que Silvia se vaya temprano, pronto terminaremos dándoles el viernes a la tarde libre a todos”

Este tipo de argumento es muy común. Sin embargo, no resiste demasiado análisis ya que no es lógico suponer que habrá que darles la tarde del viernes libre a todos los empleados siempre, solo porque una vez se le dio la tarde libre a una empleada.

 

La Falacia del Montón. Creer en algo solo porque es una idea popular o mucho apoyo. El hecho que muchos estén de acuerdo con algo no implica que sea correcto o verdadero.

Ejemplo. “Hicimos un estudio entre los clientes de la tienda y todos opinaron que abrir las 24 horas era una excelente idea. Tenemos que poner en marcha lo necesario para implementarlo.”

De hecho, hay que preguntar un par de preguntas más antes de llegar a una conclusión determinante.

¿Quiénes eran las personas encuestadas? ¿Cuántos de ellos comprarían algo a las 2 a.m.? ¿Con que frecuencia? ¿Cuáles sería la relación costo/beneficio?

Inversamente, también es bueno tener presente que porque muchos piensen algo tampoco implica que no es cierto o que está mal. Siempre conviene usar el pensamiento crítico y no dejarse llevar por una argumentación tenaz.

Nota. La “Apelación a la tradición” es una falacia similar a la del montón. Acá el argumento consiste en que algo “siempre se ha hecho” o que “siempre se ha hecho así”. Por ejemplo, “Siempre hemos capacitado al personal usando empleados experimentados de la compañía. Ya que los capacitadores externos generaran confusión y suelen apartarse de la filosofía de la empresa”

 

La Falacia de la Falsa Dicotomía. Depende del argumento “o uno u otro”. Se proveen solo dos opciones y se fuerza a que se elija entre una de ellas. De hecho, ninguna de las dos es la mejor, y puede que haya otras opciones disponibles, pero se hace ver que la opción sugerida es la única factible.

Ejemplo. “Nosotros como Directorio de esta empresa podemos o aprobar esta oferta pública de capitalización o sufrir una lenta aniquilación por parte de la competencia”

En este ejemplo, seguramente hay más opciones que el directorio podría considerar. Además, ¿es la capitalización la respuesta para mantener y mejorar  la competitividad de la empresa”

 

La Falacia del Hombre de Paja (Strawman). Consiste en crear un argumento falso y fácil de ser refutado, creado por quienes critican la medida y que se lo atribuyen a los mismos que la apoyan y luego rebatirlo. El contrargumento es entonces tomado como cierta o válida. Al tergiversar la postura contraria (y luego voltearla) el argumento propio aparece más fuerte.

Ejemplo.

Juan: “Creo que deberíamos asignar un porcentaje mayor del presupuesto de la empresa a mejorar la atención al cliente, ya que en este momento estamos luchando en ese sector.”

Pedro: “Si gastamos todo nuestro presupuesto en la atención al cliente, como sugiere Juan, en menos de un año estamos fundidos.

En este ejemplo, Pedro está usando el hombre de paja, cuando distorsiona la opinión original de Juan para que sea más de atacar. Mientras Juan propone gastar un porcentaje mayor del presupuesto en la atención al cliente, Pedro ataca la idea de que se gasta todo el presupuesto, lo cual es una postura mucho más extrema que la de Juan.

 

La Falacia de la Apelar a la Pureza. Es una forma de descartar fallas en un argumento, o la crítica al mismo.

No importa cuán convincente pueda ser el contra argumento, la persona que comete esta falacia «mueve el arco» cambiando los términos de la discusión para la evidencia contradictoria siempre sea inaplicable.

Ejemplo. Juan dice que un cordobés solo toma fernet con coca. Pedro le contesta que es cordobés y aparte de fernet con coca toma otras bebidas. Juan replica que un verdadero cordobés solo toma fernet con coca.

Lo que Juan ha hecho es cambiar los términos de la discusión, insinuando que Pedro no es un verdadero cordobés.

 

Supresión Selectiva. Esto implica llevar el foco de la atención a los aspectos positivos de una idea, ignorando los negativos. Logrando que el argumento sea más persuasivo al mostrar solo una parte del relato.

Ejemplo. “Nuestros avisos en TV son más efectivos que los de radio. Los números indican que llegamos al doble de audiencia con la TV, y la retención del aviso por parte de la audiencia de TV es 38% más que los de la radio.”

Lo que este argumento no dice es el retorno sobre la inversión de un aviso en TV versus uno en radio. ¿El 38% más de retención se traduce en mayores ventas? ¿Qué porcentaje de oyentes de radio versus los de TV son potenciales compradores del producto?

Es muy fácil caer en una supresión selectiva cuando nos cautiva una idea, especialmente si participamos en la creación de la misma.

La estadística del número pequeño o de generalización.” es otra falacia cuyo concepto es similar. Acá se toma una observación y se usa para llegar a una conclusión general.

Ejemplo. “Nunca volaría en por XX Air, mi hermano voló con ellos y no solo el vuelo salió demorado, sino que además le perdieron una valija.”

La opinión se basa en un caso negativo, no implica necesariamente que la compañía siempre brinde un mal servicio.

 

Puntos Clave.

Las falacias lógicas son argumentos que pueden parecer convincentes, pero están basados en una lógica defectuosa y por ende no son válidos.

Pueden ser producto de errores de razonamiento o construidos deliberadamente para manipular y engañar.

No saber detectarlos puede conllevar a tomar decisiones erróneas. Y usarlas -aunque sin querer- puede dañar nuestra reputación.

Saber detectarlos en una habilidad muy útil. Esto se logra aprendiendo como se construyen y aplicando un poco de pensamiento crítico sobre lo que se lee o escucha.

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